sábado, 28 de junio de 2008

Emancipación

Sin importar lo que hagas, jamás tendrás contentos a los demás. jamás, jamás, jamás......
No te preocupes, ya me cansé de tratarte de complacer. El desgaste es inecesario.
No se a dónde iré a parar, lo que sí se es que no te tendré a tí como juez para decidir si es benéfico o adecuado.
Te necesité hasta cierto punto. Te hube necesitado. Ahora lo que hago es dejo atrás tu mano y que digo adiós
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domingo, 15 de junio de 2008

Es mejor tener una hija ignorante a una hija puta.

Es mejor tener una hija ignorante a una hija puta.
Esta es la actitud que nos inculca la sociedad actual, chulada...no?

jueves, 24 de abril de 2008

Emociones Embotelladas

¿Cuánto pagarías por saber qué es lo que sientes?

Tristeza, desesperación, coraje hacia mi misma. No se que demonios me sucede. He estado llorando toda la tarde en intervalos irregulares. Se que este llanto es debido a todo esto que tengo dentro de mi, pero que no se en verdad como explicarlo y mucho menos como manifestarlo. Hoy es uno de esos días en que estas molesto con todo el mundo pero en realidad nadie tiene la culpa. Sabes bien dentro de ti que por más que intentes culpar a alguien, no podrás hacerlo realmente ya que eres tú el único y verdadero responsable de ese extraño humor.

Pero este mal humor no sólo llegó de la nada el día de hoy y lo sé bien. Esto es el resultado del embotellamiento de pequeños males humores anteriores, a los cuales no les presté atención en su debido momento porque incluso hasta para ellos estaba demasiado ocupada.

¿Qué tanto tiempo se requiere para prestarle atención a una pequeña molestia? No hay duda que son tantas las cosas que se juntaron que sinceramente ya no se que es lo que me molesta. Ver la televisión me molesta porque en realidad no hay nada que me interese, leer me pone a pensar lo cual hace que me ponga de peor mal humor. Salir me molesta y estar dentro me molesta. Me molesta cambiarme de ropa, me molesta permanecer en pijama, me molesta peinarme y también me molesta bañarme, estar o no maquillada me da igual. Sin importar lo que haga, este estado de ánimo está adherido a mí. Este humor hace cegar mi “sano” juicio. No quiero ver gente porque me irritaré con facilidad y no quiero discutir por una tontería con gente a la que en verdad aprecio. Sin embargo, tampoco soporto estar conmigo misma. Yo, yo, yo…

Hablo todo el tiempo y mucho, estoy muy conciente de eso, pero eso no significa que sea lo único que necesito. En ocasiones me gustaría salirme de mi misma. Salir de mi mente, mi alma, mi espíritu o aquello que sea esta maldita voz en mi interior. Sí….en verdad quisiera salirme de esta vocecita porque sinceramente estoy harta de mis monólogos. Me pongo a pensar entre las cosas más banales y las más trascendentales unas tras otras. Lo hago tan seguido que suelo confundirme entre cuáles son cuáles. Pero lo peor de todo es que no sólo me preocupo de lo que sucedió, sucede o sucederá conmigo y mi gente, también pienso en la vida de la gente a mi alrededor: gente nunca más veré en mi vida fuera de estos eternos viajes en autobús de México a Puebla o de Puebla a México.

Estos análisis interminables, ridículos, inservibles, agotadores, incoherentes y que sólo dan como fruto más monólogos interminables del mismo tipo. Quisiera experimentar ser alguien más aunque sea por breves momentos. Quisiera saber si lo demás o si al menos alguien más se cuestiona tantas cosas. No tienen que ser necesariamente lo mismo que yo me macheteo o ni siquiera cosas similares, tan sólo quisiera saber si alguien más o preocupa por otras cosas además de las cosas cotidianas ya establecidas.

Esto, lo diré una vez más porque tal vez nunca me canse de decirlo mientras siga pensando que este es el motivo de mi inestabilidad: pienso demasiado. Y al hacer este último juicio, no me refiero a que sean cosas en verdad valiosas para la ciencia o el estudio. Simplemente pienso demasiado y en demasiadas cosas a la vez. En verdad llega a ser agotador (carajo, no puedo ni siquiera escribir esto sin tener presente en estos momentos toda una revuelta en la mente…me siento mareada). Pues si, tal como decía, pensar mucho es agotador pero al mismo tiempo me gusta mucho ser como soy (ahora ven a que me refiero, es aquí donde entra la contradicción…). Me quejo con suma frecuencia de pensar demasiado, pero si tuviera la opción entre pensar demasiado o hacer que todos los hechos de mi vida se me resbalen de la conciencia…sin pensarlo demasiado ( aunque ya sabemos que de todos modos no sería así) elegiría la primera sin duda alguna.

Y bien, después de todo esto he llegado a la simple y mera conclusión de que sigo sin saber que es aquello que me molesta. Ya intenté echarme la culpa, lo cual no fue totalmente fallido, aunque se que no es mi culpa totalmente, pero al menos mi mal humor se ha apaciguado. Ahora sólo me queda un leve dolor de cabeza, un nudo en el estómago, unas nauseas horribles y tener que bajarme del bus para tomar el urbano al centro del mundo.

18 Enero 2005, un día como hoy

Un día como hoy…

Un día como hoy pero hace un año se encontraron por primera vez uno frente al otro. Platicaron incansablemente, fenómeno que a ella le intrigó. Pero aquello que en verdad la dejó pasmada fueron aquellas manos que conoció. Mientras platicaban, con dos copas de vino y una botella sobre la mesa, ella desvió sin saber porque sus ojos de los suyos y sin darse cuenta cayeron a la altura de la mesa donde se encontraban sus manos. Ella había visto manos similares a estas pero jamás le habían llamado la atención. Continuó prestando atención en la plática pero al mismo tiempo se desconectó por completo para observar aquel par de singular y magníficas manos.

Sucedió en cuestión de segundos que él probablemente ni siquiera lo notó. En cambio para ella fue como si horas enteras de contemplación hubieran transcurrido y fue sin saberlo el inicio de un enigma.

Esa misma noche ella soñó con aquel chico que esporádicamente intervenía en su mente. Soñó una situación similar a la que había vivido esa misma tarde: las copas de vino y la botella sobre la mesa pero platicaba con el otro chico. De igual manera ella sin saber porque sus ojos se desviaron a la altura de la mesa donde se encontraban las manos del chico, pero al verlas ella supo que esas manos no correspondía a este chico…sino al otro que acababa de encontrar por primera vez ese mismo día.

Al despertar la mañana siguiente escribió su sueño en una pequeña hoja amarilla que encontró junto a su cama. No sabía que sucedería con este chico pero a causa de ese sueño tan singular, intuyó que por algún motivo, era algo para recordar.